martes, 31 de julio de 2012

El hogar Feng Shui

Esta disciplina ancestral ha llegado a nosotros a través de China, se basa en la existencia de una energía vital o "chi" cuyo flujo se ve modificado por la forma y la disposición del espacio, la orientación cardinal y los cambios temporales. 

Algunas escuelas ponen el énfasis en el estudio de las formas: las montañas, los ríos, la estructura de la vivienda o lugar de trabajo, la ubicación del baño, cocina, dormitorio, y el resto de los espacios de la casa, hasta la colocación de los muebles.

Sus principios son tres:

  • TODO ESTÁ VIVO, TODO TIENE CHI. Todas las personas, lugares y cosas están vivas gracias al Chi. Todo lo que nos rodea está vivo y la destrucción indiscriminada de nuestro entorno se ve afectada por la pérdida de nuestro sentido común.
  • TODO ESTÁ RELACIONADO ENTRE SÍ GRACIAS AL CHI. Esta energía nos conecta a nuestro entorno personal, abarcando a todo el mundo y todas las cosas. Estamos relacionados con todos los seres animados e inanimados de la Tierra.
  • EL CHI DE TODAS LAS COSAS SIEMPRE CAMBIA. Nuestro cuerpo, nuestras relaciones, nuestra energía, las emociones, la naturaleza, todo cambia. En el Feng Shui se acoge el cambio para mejorar nuestra vida y eso se refleja en nuestros hogares.


Los cinco elementos son: Tierra, Fuego, Agua, Metal y Madera. El equilibrio y la armonía se puede crear en una casa a través del uso de estos elementos. Si los usas incorrectamente, la energía puede ser reducida o incluso destruida.

Cada uno de los cinco elementos tiene asociada una orientación: Norte/Agua, Sur/Fuego, Este/Madera, Oeste/Metal y Suroeste/Tierra.



Empezaremos por ordenar nuestra casa (es decir, nuestra vida). Mientras la ordenas pregúntate si te gusta eso o aquello, para así decidir qué te pertenece y qué no. Si convives con objetos o espacios en tu hogar que no te gustan, incluso te disgusta verlos, la energía no fluye e impide que avances en tu vida.

Has de imaginar estar rodeado de cosas enriquecedoras, que te hagan sentir joven y que te inspiren. Puedes empezar por sacar cosas que no  te gusten, poner flores en un rincón nuevo, cambiar algún mueble o poner alguna tela bonita. 

Cuanto más convivas con cosas que te gusten más plena y emocionante será tu vida.



jueves, 26 de julio de 2012

El espacio diáfano

¿Quién no ha soñado con integrar en su vivienda estancias de diferentes funciones?

Lo típico es el salón-comedor o la cocina-comedor, pero el espacio diáfano es mucho más, es aquél que permite pasar la luz casi en su totalidad, es decir, es amplio, luminoso y sin obstáculos. 

La eliminación de tabiques es la solución para los espacios muy compartimentados, ganando muchos centímetros, pero ojo, hay que tener precaución a la hora de derribarlos.

Los puntos a tener en cuenta son pocos pero esenciales:
  • No es un muro de carga, es decir, una pared sobre la que se apoya la estructura de la vivienda.
  • No soporta el peso de un pilar maestro de hormigón.
  • No se ha convertido en una pared estructural con el paso de los años.

El espesor mínimo de los muros de carga debe ser de 11,5 cm, aunque pueden llegar a los 25 o 30 cm para asegurar la estabilidad del edificio, por lo que el grosor del tabique no es la única pista que se debe tener en cuenta para decidir tirarlo.

Lo conveniente es pedir la revisión del plano a un arquitecto. En él, se especifica la función de cada una de las paredes que separan las estancias. Si se constatara  cualquiera de las tres opciones anteriores se puede seguir adelante con la reforma, en caso contrario se desechará la idea.

También es muy útil para determinar si por el tabique que se quiere derribar discurre alguna tubería de agua o gas, o un cable eléctrico. Si esto ocurriera, hay que cortar el suministro antes de empezar las obras.

Recuerda, por su privacidad, el baño debe ser el único espacio delimitado por paredes, salvo que se integre en el dormitorio principal y exista otro aseo auxiliar para invitados.

Utiliza tu imaginación, no te asustes si ideas integrar tu baño o tu sala de estar con el dormitorio, o el salón con la cocina, no es alocado.




Pero el espacio diáfano también necesita separaciones visuales, para ello existen dos maneras, una física y otra psicológica.

En la física se pueden emplear elementos móviles (biombos, celosías, alfombras, muebles o macetas) o fijos (elevar el nivel del suelo, bajar el techo de escayola o medios tabiques), en cambio, en la psicológica, se emplean herramientas más sutiles, como diferentes tonos de color o haces de luz de distinta temperatura (fría o cálida). 

Estas plantas que os muestro son las de mi vivienda, la de la izquierda es la planta actual, muy dividida, y la de la derecha es la planta reformada que he proyectado (mirar en el índice de Proyectos: "Reformando mi vivienda" del 9 de marzo). 

La nueva entrada de la vivienda está separada del comedor únicamente por vidrio pavés, para dar cierta privacidad. Sólo el baño está separado del resto por tabiques, cuya puerta está integrada en uno de ellos. La sala de estar comparte espacio con el comedor, pero visualmente están separados por una alfombra, sin embargo,entre éstos y el dormitorio se interpone un mueble, contenedor por un lado para ubicar la TV y ciego por el otro, que no llega al techo. El vestidor queda integrado con el despacho, y la cocina y el office con el lavadero.



miércoles, 25 de julio de 2012

El diseño nórdico

¿Quién no posee en casa algún producto de Ikea?

La historia del diseño sueco está ligada a la propia Revolución Industrial, al carácter escandinavo y al propio entorno físico: clima frío y grandes bosques vírgenes. 

La simplicidad de líneas, ya sean curvas o rectas, la falta de estridencias, la utilización de materiales nobles y tecnológicos y, sobre todo, la funcionalidad, rigen el diseño de estos objetos y esta decoración.

Las soluciones arquitectónicas y distribución de espacios se fundamentan en pequeños detalles de interiores, grandes ventanales que favorecen estancias muy luminosas, superficies puras, minimalismo y decoración muy depurada.

             

Aparece la conciencia social, que favorece la creación de objetos adaptados a discapacitados, así como el interés por la ecología, que determinará las técnicas industriales y los materiales.

El racionalismo es necesario para entender el diseño sueco de los últimos años: evitar decoraciones y frivolidades. La estética futurista también es un rasgo característico del diseño sueco de los últimos años. Pero sobre todo, predominan las formas sencillas, los textiles con dibujos cuadriculados y de rayas, las texturas lisas y los volúmenes sólidos.

                       
  

La ergonomía también es un elemento importante, al igual que la belleza, que se asume como una función más, necesaria en todas las formas de los objetos.

Pero si hay algún rasgo que puede resumir lo que ha dejado Suecia en el ámbito del diseño, ése es la "luz nórdica", aplicada a los objetos de uso diario, así como el ahorro y la sobriedad en la decoración.

Como en casi todo, los países nórdicos son vanguardistas en lo que hacen. Por cierto, este año se lleva el azul en toda su gama y el estampado.